La Casa del Niño es una obra fundada por el Siervo de Dios, Padre José Ochoa Gutiérrez, el 8 de diciembre de 1954, como un monumento vivo a María, en el Centenario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción.

En un inicio, se fundó como una obra social, donde las personas encontraran un centro de formación religiosa, empleo en alguno de los talleres (zapatería, sastrería, telares, carpintería, imprenta, herrería, adoquinería, mosaiquería, tabiconería)